15 julio, 2024

Ignacio Loyola y sus conflictos con la UAQ, negó recursos y estudiantes organizan “Marcha por la Dignidad”

Por Armando Guerra
Querétaro, Qro.- Ahora que el diputado federal del PAN y ex gobernador Ignacio Loyola Vera alzó la voz para defender la autonomía universitaria de la UNAM, habría que recordar que en Querétaro, fue precisamente este gobernante quien violaba los derechos de los estudiantes al negarles recursos económicos para contar con una mejor educación superior en Querétaro.
Durante el gobierno de Ignacio Loyola Vera, la entonces rectora Dolores Cabrera se enfrascó en una serie de “dimes y diretes” con el mandatario estatal a quien se acusó de negar apoyos económicos para los universitarios.
La rectora mostraba su desacuerdo con el gobernador y denunciaba retraso en la entrega del subsidio estatal para cubrir salarios y prestaciones, así como el esclarecimiento en lo que tocaba al Fondo de Aportaciones Múltiples, en donde se contemplaban recursos para la construcción de espacios educativos dentro de la institución universitaria.
Luego en protesta contra aquel gobernante de extracción panista, se organizó “La Marcha por La Dignidad”, que encabezó la rectora Dolores Cabrera y el ex rector Alfredo Zepeda, entonces miles de universitarios salieron a protestar por las principales calles de la capital queretana.

Con los recursos que debía entregar el gobernador a la UAQ, se otorgaría a sus trabajadores y académicos un increments de 5.25 por ciento directo al salario, 2 por ciento al fondo de ahorro, 1.5 por ciento para retabulación y un adicional de 1.75 por ciento en prestaciones no ligadas al salario al personal administrativo”, decía la rectora.

Dolores Cabrera señalaba que la falta del cumplimiento del compromiso del gobierno significaba una erogación de 11 millones de pesos para la universidad en el subsidio ordinario de 2002, “cantidad que el propio gobernador insinúa sea cubierta con el gasto corriente de nuestra institución.

“Dedicar los recursos propios para cubrir esta diferencia -equivalente a casi la nómina de una quincena- significaría disminuir sensiblemente el gasto corriente de las facultades y de la UAQ, además de aumentar las cuotas que los estudiantes pagan por su derecho a estudiar”, acotaba.

Es así como se registró un capitulo tenso y grave ente la universidad y un gobernante que “jineteaba” los recursos de los universitarios queretanos. Entonces la historia se había escrito, había quedado atrás una confrontación estéril entre el gobierno de Ignacio Loyola y la Universidad Autónoma de Querétaro.

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