14 julio, 2024

Santiago Nieto y su primera esposa Mayté Ferreiro Maldonado, el contraste de lujos de dos bodas

Por Armando Guerra (Exclusivo de El Tiempo de Querétaro)

San Juan del Río, Qro.- 7 de noviembre  de 2021.- Era la época en que comenzaba ascender su carrera dentro de la política y del Poder Judicial, Santiago Nieto era apenas un empleado más del Tribunal Electoral de la Federación, vivía entonces en Toluca;  fungía como un aprendiz de las cuestiones electorales, fue entonces cuando por ese tiempo contrajo primeras nupcias con la joven Mayte Ferreiro Maldonado y/o Maldonado Ferriero a quien había conocido dentro del Poder Judicial, una profesionista como él con los mejores augurios dentro de los tribunales electorales.

Contrario a lo que ahora ocurrió ayer en el Hotel Antigua de Guatemala, en aquella ocasión la recepción de su primer matrimonio  se hizo en la casona de sus padres ubicada en la esquina que conforman las calles de Aquiles Serdán y Francisco Villa, en pleno centro histórico de la ciudad de San Juan del Río, Querétaro, tierra natal del ahora titular de Unidad de Inteligencia Financiera.

En contraste a lo acontecido ahora, allá por los inicios del 2004 Santiago Nieto tuvo una recepción de no menos de 100 invitados, la mayoría de los cuales eran familiares y amigos, muy pocos políticos,  en aquella ocasión a su primera boda  no asistieron tantos políticos, tal vez entre los invitados se perdía la figura de quien lo proyectó a nivel nacional; el connotado abogado queretano  Jaime Cárdenas Gracia su padrino de toda la vida.

Producto de su primer matrimonio con Mayté, Santiago Nieto tuvo dos hijas, las cuales un tiempo se supo vivieron en Querétaro, pero ahora se desconoce la ubicación de su residencia tanto de ellas como de su madre de quien algunos políticos y familiares tratan de  ocultar su identidad, pero ahora con este reportaje todos saben el verdadero nombre de su primera esposa.

En la boda con Mayte no hubo lujos como ahora, tal vez por su cargo que ostenta Santiago Nieto, no hubo tantos regalos costosos, ni tantos invitados, la  boda con Mayte fue una boda sencilla, sin suntuosidad, fue una boda común y corriente, eran tiempos en que verdaderamente si había “Austeridad Republicana”.

He aquí pues los contrastes, la comparación, pero sobre todo las diferencias de cuando se tiene un mejor cargo, cuando se tiene el poder, cuando se tiene el dinero, aquella fue una boda sencilla y austera, ahora fue diferente, según lo narra hoy en su crónica de ocho  el periódico Reforma.

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